Para comenzar, creo importante ir definiendo la tarea misionera. La Evangelización a grandes rasgos puede ser (definiéndolo muy sencillamente) a gentes que no conocen a Jesús (Ad gentes) o a quienes sí la conocen y necesitan renovar su fe (Nueva Evangelización). A ésta última me voy a referir.
Este Grupo, debe vivir una espiritualidad particular... desde la fraternidad y el compartir la Palabra y el Pan... sólo así pueden ir generándose los vínculos que permitan ser evangelizadores tanto en el testimonio como en la Palabra. Como me decía un amigo, el Grupo debe existir previamente a la Misión. No se puede formar un grupo de la nada, por el solo fin de ir a un lugar ya fijado... Se necesita un trabajo interno importante, y que en la comunión de Espíritu surja como compromiso esta actividad eclesial. No hay que olvidar que ser Misionero es una Vocación, un llamado de Dios a compartir la fe con otros hermanos. Por es es necesario un Grupo que viva las bienaventuranzas, que se forme adecuadamente, que recen y compartan el Pan de la vida juntos... Eso hace al Grupo, que en su camino, guiados por el Espíritu, decide ir al encuentro de los hermanos.
Por último, veo la Misión como una tarea profundamente Eclesial. Con una comunidad que envía,
Próximamente seguiré con el tema. Agradeceré críticas y comentarios. El disenso y el diálogo ayudan al crecimiento. Y a encontrar respuestas renovadas a esta tarea tan hermosa a la que el Señor llama a toda su Iglesia.

